Un hallazgo en estos tiempos


Hoy en día que, la mayoría de las obras humanas son manejadas por intereses propios o grupales, tambien existen personas con ganas de colaborar sin esperar retribuciones. O si, el hecho de sentirse llenos con su ayuda quizá influya, pero ese ya es otro tema. Estoy hablando de Surcos Argentinos, una ONG que ya es bastante conocida en Villa La Tela, por la solidaridad de esta organización con las familias de este lugar. Y no es justamente un espacio elegido al azar este, en Villa La Tela el 75% de las familias viven de planes sociales. Esto llevo a los fundadores de Surcos a pensar que estas familias necesitaban que se les inculque como obtener alimento a través de un trabajo mínimo, las huertas.
Por esto mencionado nos pareció interesante la idea de crear un blog en Internet que detalle las actividades de este grupo de chicos, para explicar bien en que consiste su labor en la villa. Es importante destacar entre tanta malaria de acciones solidarias en el presente, acciones como esta, que son las necesarias para obtener un país mejor. El progreso surge del orden, inculcando a la gente de que puede salir adelante, sin depender de la ayuda de un partido político, se puede lograr algo mejor.

“Nos esperan con agua para el mate..”




Ellos, los protagonistas de esta historia, los que van todos los sábados por la mañana a la villa, que ya son gente importante y conocida ahí, ellos nos pueden contar un poco sobre la organización:

-¿Cómo nace surcos argentinos?
Lucas García: Surgió en septiembre del 2003 en una charla con un amigo, un tema recurrente era la pobreza y el tema del asistencialismo impulsado por el Estado como una herramienta para erradicar la pobreza.
-¿A que apuntan con la organización? ¿Cuál es su objetivo, su misión?
Sol Petrocelli: Nuestro proyecto es básicamente no asistencialista, nosotros tratamos de inculcarle a la gente como obtener alimento a través de un mínimo trabajo-como es la huerta- y no depender de un partido político , de un gobernante o de llevarse bien con alguien en la villa porque es el puntero político.
Lucas- Y nosotros consideramos que una sociedad más igualitaria con más oportunidades se logra a partir de educación y no a partir de ayudas sin sostenimiento en el tiempo.
Sol- Nosotros creemos que con esto podemos integrarlos a esta gente que forma parte de la sociedad. Y que vean la forma de salir adelante.
¿Cuál es el aporte que hace surcos a la gente con la que trabaja?
Lucas: Lo que surcos le brinda a la gente es la ayuda material directa que recibe a través de la huerta que es una ayuda económica. Y aparte, otra cuestión muy importante que fuimos madurando con el tiempo, es la relación interpersonal con la gente, conocer y que ellos sepan que hay alguien que se ocupa de ellos. También hay una retroalimentación de los voluntarios del equipo de surcos con la experiencia de la gente. Hay un aprendizaje mutuo en las visitas, la detección y todo el proceso de surcos.
¿A que se refieren con “detección”?
Los dos: Lo que nosotros llamamos detección es el proceso por el cual se eligen las familias que van a recibir los materiales para construir una huerta, en alguna de las siembras.
¿Cuál es ese proceso?
Sol: Bueno, algunas familias se acercan a nosotros pidiendo formar parte del proyecto, después nosotros los sábados de seguimiento hablamos con esas familias y vemos la tierra que tienen disponible, si puede ser fértil y si tienen ganas de cuidar la huerta.
¿La idea del proyecto, incluye solo huertas? O realizan otras actividades?
Lucas: La huerta si es una parte importante, pero no dejamos de lado la parte humana. Y si nos interesa mucho conocer la realidad en la que esta la familia y a partir de eso, otra etapa de surcos consiste en elaborar proyectos de micro emprendimientos que le permite a la gente una mejora sostenida.
¿A que micro emprendimientos se refieren?
Sol: Por ejemplo, hay una señora que nos pidió ayuda para construir un horno de barro para cocinar empanadas y pan casero para vender. Los micro emprendimientos nacen de la gente y nosotros les damos ideas y ayuda en lo que podemos. Como información, algunos materiales, etc.
¿Como es el recibimiento de su propuesta en la gente de la villa?
Sol: Ellos te esperan felices porque no pueden creer que haya gente que haga algo por ellos. Porque se sienten por ahí muy solos, a veces ni tienen contacto con sus vecinos o con el entorno de ellos; es por eso que te necesitan mucho. Y eso es una gran satisfacción para nosotros.
¿Cual es la repercusión de surcos luego de 5 años en Villa La Tela?
Sol: Y, ahora ya hay gente que nos esta buscando porque ha visto otras huertas, porque les gusto, porque los vecinos se sienten cómodos con nosotros. Y a mi lo que mas me impresiona, es como la gente nos espera los sábados a la mañana, siempre están todos en la casa, o te esperan con el agua para el mate. Como que postergan las cosas que tienen que hacer hasta que nosotros pasemos por sus casas. Incluso hay reclamos por parte de las familias cuando un sábado no pasamos por su casa, ¡y nos dicen después que nos estuvieron esperando!
¿Cuál es su principal aporte como organización a la sociedad?
Daniel Gacitua: Yo creo que es la inclusión social. Creo que la peor consecuencia de la pobreza y generadora de más pobreza aún es la exclusión social. Y yendo un grupo de jóvenes, sábado a sábado, levantándose a las 8 de la mañana, charlando con las familias, creando un vínculo, estás haciendo ver a esa gente que no esta sola, que afuera no hay una sociedad totalmente indiferente. Que hay jóvenes, y mucha gente, dispuesta a traeros de nuevo a esta sociedad de la que forman parte, nada más que hay una indiferencia que reina.

Sol: Además, nosotros queremos que se sientan útiles, que se sientan parte de esta sociedad de la que están completamente excluidos. Para mi eso ya es suficiente, que intenten mejorarse, superarse y salir. Me parece que con ese mínimo cambio ya se va a lograr un cambio importante en todos.

Crónica de un Sábado




Es un sábado a las 9 de la mañana. Y nos encontramos con todos los integrantes de Surcos, desde los principales miembros del equipo hasta los voluntarios de los sábados, al lado de una parte de la fuerza aérea, que da a Villa La Tela. Una vez que estamos todos, entramos a la villa en grupo. Debemos haber sido unos 40 jóvenes, “hoy somos muchos, ¡va a ser un buen día!” nos dice una de las chicas del equipo de Surcos, con una evidente alegría al ver como día a día crece el numero de voluntarios, crecen las ganas de ayudar.

Apenas nos adentramos a la villa, aparece el primer claro contraste con el punto de reunión del que habíamos partido dos segundos atrás. No hay asfalto, las calles son de tierra, y vamos esquivando los charcos de agua que habían quedado de la lluvia de la noche anterior. Los “cordones” de las veredas – si así podríamos decirle – están formados por hileras de basura amontonada. En el costado del camino hay más basura, más escombros, que van formando las calles que vamos transitando. Las casas están apenas en pie, da la impresión de que un viento las puede hacer caer. También hay perros, muchos, por todos lados, en todas las casas. El primer pensamiento que se nos cruza por nuestras mentes es “podríamos haber nacido acá”. La oportunidad de estudiar nos podría haber sido negada por la injusticia de no poder acceder a una educación universitaria, no poder acceder a un cospel, o a un libro. Inevitable es admitir que somos afortunados.

Luego de unas cuadras caminadas llegamos a una plaza, en donde hay dos arcos de fútbol y nada más. Dos arcos de fútbol y ahora, todos nosotros. En este lugar los coordinadores se reparten las casas que van a ser visitadas ese día en grupos de cinco personas. Nos destinan un grupo y ahí emprendemos nuestro día como voluntarios de Surcos formalmente. El escenario de la villa, que carece de colores, parece desvanecer cuando anunciamos nuestra llegada a la primer casa que visitamos. El motivo es la alegría con la que esta familia nos abre la puerta de su casa y nos hace pasar, con un beso a cada uno. “Nos hace tan feliz la visita de los chicos”, dice la señora de la casa mostrando gratitud y amor a estos jóvenes que la visitan al menos dos sábados al mes. Parece que los chicos son una bocanada de aire fresco por este lado del mundo. Nos ofrecen un mate, como todo argentino, lo tomamos con gusto. Es dulce, bien dulce; y tiene café. Mientras seguimos con la ronda nos cuenta como llegaron a Villa la Tela: “-En donde vivíamos hace unos 10 años hubo un tornado que nos dejo sin nada, nos voló la casa y todo. Vinimos a parar acá, y nos compramos esta casa.” Muchas familias llegaron a esta villa por ese tornado, y todas logran comprar ese pedacito de tierra que esta mayormente subsidiado por el gobierno. Estamos todos sentados en un círculo, unos en sillas, otros en unos cajones y algunos en el piso. Entre tanta charla, vemos como esta progresando la huerta que sembraron hace unos meses. “Uy! ¡Esta de linda!”, expresa con alegría y orgullo una de las hijas de la familia, “el otro día sacamos unas lechugas”. Correteando alrededor de la huerta y de nosotros hay unos seis nenes. Nos cuenta la señora, Miriam, que cuatro son de ella, y señala a los otros dos que son los nietos. Todos viven juntos así que se sienten hermanos. Lamentablemente, como solo tenemos solo unas tres horas para visitar al menos dos casas, nos vamos despidiendo después de compartir una hora y media con la familia. Nos vamos agradecidos por los mates, pero más que nada, por la voluntad de abrirnos su corazón, y así, entre besos y abrazos nos vamos de nuestra primer familia de este sábado.

Los chicos de Surcos Argentinos ya conocen todo camino y caminito de esta Villa, siempre trabajaron en ella, desde que comenzaron con este proyecto. Y no solo conocen los caminos sino que conocen a muchísimas familias, no es sorpresa que mientras caminamos, la gente que esta en las puertas de sus hogares saluden con entusiasmo y griten “¡Los estamos esperando! ¿Cuando van a pasar?”.

El día que visitamos Villa La Tela, el sol estaba particularmente fuerte, el calor se comenzaba a sentir cuando llegaba a nosotros la media mañana. Pese a esto, los “surqueros” – como se dicen entre ellos- seguían con el entusiasmo implacable que los despertó a la mañana (y cada mañana que visitan estas familias). Llegábamos a la segunda casa que íbamos a visitar y los mas antiguos del equipo nos cuentan que esta familia trabajo con Surcos desde sus inicios, que es un familia muy querida y trabajadora; y con esa introducción aplaudimos para avisarles que estábamos en la puerta. Una vez mas, nos abren las puertas con amor, como si hubieran estado esperando nuestra visita, y así era, nos reciben con un “los estábamos esperando chicos…”. Como es común en casi todas las casas que Surcos visita, hay niños alrededor, en este hogar había tres. Con timidez se esconden atrás de las piernas de su mamá y nos regalan sonrisas casi imperceptibles. Sandra, la dueña de esta huerta, nos muestra con un poco de tristeza como las gallinas habían picoteado los vegetales pero con el positivismo mismo que afronta la vida nos dice: “Pero no importa, ya van a crecer otros, y mas lindos todavía!”. Todos asentimos con la misma seguridad que ella. Acto seguido, otro ofrecimiento recurrente “chicos, ¿unos mates?”; a lo que siempre hay respuesta positiva. Mientras el agua se calentaba, Sandra (y sus hijos atrás como pollitos, aferrados a su mamá) nos lleva a un horno de barro que los chicos de Surcos habían incentivado y ayudado a construir. El horno tomó la forma de un microemprendimiento, ya que de allí salen panes y empanadas caseras que la familia sale a vender, en una canastita que ya va llena de esperanza. En este hogar, el tiempo parecía correr con una rapidez inalcanzable, y llegaba la hora de regresar a esa canchita de fútbol para encontrarse con los otros grupos. Con promesas de retorno, nos vamos, con más y más historias en nuestros oídos.

Son las 12:30 del mediodía, y una vez que estamos todos, empezamos a caminar hacia la salida de la villa. Todos estamos emocionados con las cosas que escuchamos, y las vamos compartiendo con otras personas, de otros grupos y mientras caminamos y hablamos hay algo mas que nos une, la salida de la villa es innegablemente distinta de la entrada. Estas confesiones que desahogan las familias que visitamos, que salen desde lo más profundo de sus corazones, emocionan increíblemente. En uno se despierta una empatía que no se podría experimentar si no hay una charla amistosa y cálida de por medio. Salimos simplemente deseando que haya justicia, equidad e igualdad para todos. Que el camino de las oportunidades no sea tan angosto, largo y trabajoso.

Hacé tu propia huerta en el patio!



Cuántas veces escuchamos "estos tomates no tienen sabor de verdad" "esta verdura parece de plastico!" y lo mas recurrente, "esto esta geneticamente modificado"?.
Ahora todo el que lea este articulo va a tener las herramientas para armar una huerta en su jardín:






La Huerta Orgánica Intensiva



¿Qué es la huerta orgánica intensiva?
Es una forma natural y económica de producir alimentos sanos durante todo el año.
Natural: porque imita los procesos que se dan en la naturaleza, respetando sus leyes y toda la vida que ella produce. Busca incrementar la fertilidad natural del suelo, manteniendo el equilibrio entre los elementos vivos y muertos, en transformación y en descomposición.
Económica: porque apunta hacia la autosuficiencia, valorizando el uso de los elementos disponibles localmente y produciendo los insumos necesarios dentro de la propia huerta. Produce alimentos sanos: libres de productos tóxicos que pondrían en riesgo nuestra salud.
Durante todo el año: porque, bien planificada, asegura el abastecimiento de una gran variedad de hortalizas para toda la familia.
¿Qué necesita la huerta orgánica intensiva para producir todo el año?
- Una correcta asociación de plantas
- Abonos orgánicos
- Una rotación adecuada
¿Qué nos aporta la huerta orgánica intensiva?
La huerta orgánica produce una gran variedad de verduras que brindan vitaminas y minerales, con lo que se asegura una alimentación equilibrada. Con ella se complementa la producción de la chacra que, como ya vimos, aporta energía y proteínas.
¿Qué nos aportan las hortalizas?
- Proveen minerales como el hierro, fósforo, calcio, magnesio.
- Son ricas en vitaminas A, B y C.
- Aportan fibra a la alimentación, lo que favorece la digestión.



Elección del Lugar:
Se la sitúa lo mas cerca posible de la casa, preferiblemente próxima a una fuente de agua (represa o laguna preferentemente).Cuidar que la misma reciba luz durante todo el día sin que se vea obstaculizada por una eventual sombra.

Diseño de la Huerta:
Al hacer una huerta debemos tener en cuenta que:
- Es aconsejable ubicarla hacia al norte para tener buena exposición al sol.
- Debe estar cerca de una bomba u otra fuente de agua.
- Debe estar lejos de paredones o árboles que le hagan demasiada sombra.
- Es necesario un cerco para impedir la entrada de animales.
- Cuatro o cinco tablones o canteros, alcanza para el consumo de una familia.
- Un buen ancho para los tablones es 1 ,20 m. porque permite trabajar cómodamente desde los dos lados.
Además, debemos asegurarnos de que contamos con el agua suficiente para regar los tablones que preparamos.



Tareas Preliminares
Una vez elegido el lugar tendremos que librarlo de todo material que pueda entorpecer la labor (vidrio, alambres, plásticos, etc.). Con ayuda de una pala de punta, una azada y un rastrillo podemos empezar la tarea.
Es preciso que hagamos un pequeño cerco de manera de proteger de las Gallinas, perros y gatos.


La siembra

Qué,cuándo y cuánto sembrar?

Para saberlo, debemos buscar en el calendario de siembras qué plantas pueden crecer en la temporada.
Nuestro calendario esta dividido en: siembras de primavera-verano y siembras de otoño-invierno.
Debemos aprovechar el momento adecuado para las siembras, ya que sembrar a destiempo dificulta el buen desarrollo de las plantas.
Debemos calcular cuánto vamos a sembrar de cada especie. Esto depende del lugar que tengamos, del número de miembros de la familia, de la cantidad de agua disponible, etc. De esta manera, produciremos lo necesario y además lograremos tener una huerta con una amplia variedad de cultivos.
La propia experiencia nos irá indicando la cantidad mas conveniente para sembrar (a modo de guía, el calendario nos dice la cantidad aconsejable para una familia de 4 a 5 Personas).





Las Asociaciones y rotaciones

ASOCIAR los cultivos significa sembrar o plantar juntas aquellas plantas que, por uno u otro motivo, se complementan beneficiandose entre si. Así producimos alimentos imitando modelos que se dan en la naturaleza, donde ciertas plantas crecen mejor estando en compañía de otras.
Sin embargo, como ocurre con las personas, no todas se llevan igualmente bien. Es por eso que debemos aprender a conocer las buenas y las malas compañeras entre los vegetales.
Ejemplo: Plantas de raíz (remolacha, zanahoria) y verduras de hojas (lechuga, escarola, espinaca) que extraen nutrientes de distinta profundidad.
Algunas plantas repelen insectos mientras otras hospedan insectos benéficos. Ejemplos de este tipo de asociación son: puerro, cebolla con zanahoria; albahaca: con tomate y remolacha con repollo.
Las legumbres como habas, arvejas y porotos aportan fertilidad a la tierra. Son imprescindibles en la rotación si queremos obtener verduras en forma continua.

Conviene asociar plantas de diferentes especies en cada tablón porque:

•Aprovechamos mejor el espacio.
Las plantas no compiten por nutrientes.
• Se defienden mejor de las malezas.
• Se logra un efecto protector frente a las plagas

De esta manera las rotaciones nos permiten:
• Evitar enfermedades y plagas.
• Conservar la fertilidad de la tierra.
• Tener hortalizas durante todo el año.



Manejo orgánico de la huerta



Los cuidados deberán tener un carácter más preventivo que curativo; de esta forma ahorramos recursos y esfuerzos. El trabajo debe ser pensado para intervenir en el momento oportuno, usando herramientas apropiadas y haciendo un uso eficiente de los recursos disponibles.
Por todo esto decimos que conocer y entender los procesos que se dan en la naturaleza, nos permiten manejar la huerta en forma orgánica.
Los principales cuidados son:
• Abonos
• Riegos
• Labores culturales (protección con mantillo y carpidas, raleos, tutorados, desbrote)
• Control de plagas
• Producción de semillas
Lo importante es que cada una de estas tareas tiene relación con las otras. No se trata de tomarlas aisladamente sino como un conjunto de acciones que favorecen el funcionamiento de los procesos vitales de la huerta.

Abonos
Forman parte de los trabajos periódicos de la huerta; su preparación es un trabajo continuo, por esto siempre tendremos una abonera iniciada para la temporada siguiente. El tema lo acabamos de ver en profundidad en la sección de Abono Orgánico.



¿Qué es el abono compuesto?
Lo llamamos COMPUESTO porque se logra con la mezcla de restos orgánicos (residuos de cocina, yuyos, paja, estiércoles, ceniza) y tierra.
Es un abono que podemos obtener en forma casera. En pocos meses se convertirá en un abono "rico" con el cual las plantas se alimentarán.
Qué sirve y qué no para preparar el 'compuesto":



SI
• cáscaras de frutas
• restos de verduras
• cáscaras de huevo
• yerba, té, café
• hojas
NO
• vidrios
• huesos enteros
• carne
• grasas
• plásticos
• latas


La Tierra Orgánica






Para evitar estos problemas, mantendremos los tablones siempre sembrados o bien los protegeremos con mantillo, que amortiguará los golpes del agua y evitará la erosión por el viento o el resecamiento por el sol.


Riegos

En general, las lluvias no satisfacen las necesidades de los cultivos, sobre todo en verano. Si el agua no es suficiente, las plantas no se desarrollan normalmente, la producción es menor, las hojas se ponen duras y puede ocurrir que las plantas semillan antes de tiempo. Un exceso de humedad, en cambio, puede favorecer la aparición de enfermedades y los productos obtenidos son de mala calidad, menos nutritivos y de mal gusto.
EN VERANO Debemos regar todos los días, a partir del momento de la siembra o del transplante. Conviene hacerlo por la tarde pues regar al mediodía, "quema" las plantas.
EN INVIERNO No hace falta regar tan seguido. Conviene hacerlo al mediodía porque si no, las heladas pueden dañar las plantas.



Labores culturales

Protección con mantillo - Carpidas
Ambas labores están íntimamente ligadas. Como vimos, al mantillo lo usamos para proteger el suelo del impacto de las gotas de agua (así no se apelmaza), a la vez que conserva la humedad e impide que crezcan yuyos. Como mantillo podemos usar pasto cortado, paja o la fracción mediana del abono compuesto.
Este mantillo con el tiempo se incorpora a la tierra, funcionando como abono natural.
El uso de mantillo reduce la necesidad de carpir para sacar yuyos. Esta tarea sólo será necesaria de vez en cuando, si vemos que se forma costra en la superficie o si salen yuyos.

Raleos
Consiste en dejarle a las plantas el lugar necesario para que crezcan, eliminando algunas plantitas que han crecido muy juntas. Por ejemplo en el caso de las zanahorias, que se siembran directamente, conviene siempre entresacar algunas para que las que queden tengan lugar donde formar la raíz.

Tutorado
Ciertas plantas necesitan, en algún momento de su crecimiento, una guía o tutor en las cuales enramarse (por ejemplo los porotos, las arvejas y las habas), o bien sostener el peso de los frutos (como en el caso de los tomates).
Utilizaremos ramas largas o cañas, junto a las cuales ataremos cuidadosamente las plantas, teniendo cuidado de no dañar los tallos.


Cuidados principales de una huerta

En la huerta es preciso prestarle algunos cuidados que les son obvios, como ser carpidas, riegos, trasplantes, abonaduras, proteger del sol fuerte al suelo y plantas, podas y desbrotes, tutorados, etc. Son todas estas tareas que hay que realizar para lograr un a producción adecuada..
Riego: Hacer riegos en la manera que haga falta, usando agua apta para tal fin, es decir con bajo contenido de sales. En verano se debe regar a la tardecita y en invierno al medio día y utilizando menos agua que la que utilizaríamos en verano.
Las formas de riego variara según de que cultivo se trate o eventualmente de la edad de los mismos, por ejemplo usaremos el riego tipo lluvia (aspersión) o inundando surcos (inmersión); este ejemplo es apto para el tomate.



Calendario de siembra:




Con estos datos, todo aquel con ganas y un poco de tierra puede disfrutar de alimentos cosechados en sus propias huertas!

¿QUERÉS SER PARTE DE SURCOS?


Probablemente hayas estado buscando una manera de "poner tu granito de arena" y la propuesta de Surcos Argentinos te gustó. El equipo de Surcos siempre esta en búsqueda de voluntarios para que su organización crezca cada vez más, así que sos totalmente bienvenido a ser uno de ellos.

El equipo principal de Surcos puede informarte como podés encontrarte con ellos todos los sábados a la mañana. Ya que hay algunos que salen del centro y Zona Sur y otros que parten de Zona Norte. Estos son algunos de los contactos:

Antonella Ferri: anto_ferri@hotmail.com 351-3-217780 Maria Weissbein: mery_weissbein@hotmail.com 351-6-472064

Las chicas están siempre esperando nuevos integrantes, sumate!